domingo, 28 de octubre de 2012

ARTÍCULOS Y CHARLAS 2: Importancia de la esimulación temprana

Gracias a los adelantos en las distintas ciencias sabemos que los niños están llenos de capacidades en potencia que tienen que desarrollarse en un momento determinado.
Es función de los padres, madres y de la escuela dotar a los niños de experiencias que fomenten el desarrollo de su potencial en el sentido más amplio de la palabra. Hacerlo, es estimularlos y dar calidad al tiempo y a la relación con ellos.

 ¿Qué es la estimulación temprana? La estimulación temprana es una manera de potenciar el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de los hijos, en el que se debe respetar el desarrollo individual y la predisposición del niño.
Practicamos la estimulación cuando realizamos acciones encaminadas a potenciar y desarrollar respuestas en el niño para que lleve a cabo comportamientos que hasta el momento no practicaba o lo hacía con poca frecuencia. Hoy sabemos qué capacidades es posible desarrollar en cada momento evolutivo del niño y establecer una serie de actuaciones que, presentadas de forma lúdica y dentro de las distintas rutinas, provoquen nuevos aprendizajes. La suma de estas acciones, unida a los cuidados, miradas, palabras, mimos y juegos que realizamos con nuestros hijos, alientan respuestas de tipo motor, cognitivo y afectivo-relacional que van a ir construyendo habilidades y capacidades superiores más complejas.

 ¿Por qué estimular precozmente? En estas primeras edades se desarrollan y maduran las capacidades fundamentales y prioritarias: área del lenguaje, sensorial, física, psicológica, aunque se llevarán a cabo de una manera global. Es un periodo vital, caracterizado por un potente ritmo evolutivo, donde la capacidad de adaptación del sistema nervioso y del cerebro es un factor determinante para el desarrollo posterior. Por este motivo, se debe posibilitar que las primeras experiencias del niño con el mundo exterior, garanticen el máximo desarrollo global de todas sus capacidades.
Al principio, las actividades se enfocan en reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales, respetando el desarrollo natural del niño. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje. Es muy importante cuidar y proteger la iniciativa, la independencia y el autoestima del niño durante todo su proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo vale la pena tomar en cuenta factores importantes para lograr aprovechar los estímulos adecuados a los cuales nuestros hijos pueden estar expuestos.

Factores importantes para estimular al niño Es muy importante estimular al niño pero debemos saber que es un proceso sistemático y que debemos de guiarnos por una serie de pautas para que la estimulación del niño se haga de manera adecuada.

Algunos de los factores que debemos conocer son:
o Cada niño es diferente: No hacer comparaciones porque todos los niños NO son iguales, cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo y nos debemos de ajustar a él. . Su desarrollo individual depende de la maduración del sistema nervioso.
o No forzar al niño. La estimulación debe ser una experiencia positiva. No debemos forzar al niño a que realice una actividad; debemos probar más adelante puesto que quizá no sea su momento de aprenderlo.
o Un rato es suficiente. Los tiempos de actividad deben ser cortos para captar su atención. El tiempo se irá ampliando gradualmente en función de las necesidades y del crecimiento del niño.
o Atentos a sus señales. Tenemos que estar muy atentos para captar las señales que envía el niño y cambiar de actividad. Si bosteza, se duerme, se distrae con otras cosas, no presta atención...nos está intentando decir que quiere cambiar de actividad.
o Felicitaciones: sus progresos pueden ser lentos. Aun en ese caso, debemos valorarlos positivamente, alegrarnos por sus resultados y comunicarles nuestra alegría mediante risas, besos, elogios...
o Respetemos sus preferencias.
o Jugar con el niño. La única forma que el niño aprende durante esta primera etapa es siestá predispuesto a aprender y asimilar nueva información, y la mejor forma es jugando.

El juego es la mejor manera de estimular a un niño por que:
1. Se fomenta el lenguaje y la comunicación.
2. Ayuda a desarrollar actividades físicas, sociales y emocionales.
3. Es un factor determinante en la personalidad
4. Desarrolla actividades intelectuales
5. Estimula su creatividad y ayuda a descubrir sus capacidades.

Estimulación en las rutinas
Todo lo que trabajemos en los primeros años de vida del niño lo estamos trabajando para su futuro. Incluso su desarrollo y su personalidad estarán influidos por los hábitos tempranos que haya desarrollado en este periodo. Estimular es más fácil si se lleva a cabo dentro de las rutinas.

Algunas de las formas de hacerlo pueden ser:

*EN LA COMIDA: mientras se alimenta, podemos estimular al niño con nuestra voz, le podemos hablar con diferentes tonos, cantarle… Hay que poner especial atención a su plato, vaso… que sea de colores brillantes, vivos. Los materiales han de ser lavables, con escenas infantiles, animales, flores. Que le guste y le resulte atractivo.
*A LA HORA DE VESTIRSE: Cuando les estemos vistiendo, por ejemplo, podemos nombrar las prendas de ropa que les estamos poniendo, de qué colores son... Enseñarle a vestirse requiere tiempo y paciencia, pero no hay que dejar de estimularle desde pequeño. Vestirse y desvestirse son actividades muy complejas para el niño pero podemos ayudarle a que lo intente. Podemos empezar por que él solo se coloque su gorro y el abrigo.
*EN EL CAMBIO DE PAÑALES: éste es otro de los momentos que podemos convertir en una actividad lúdica. Mientras se le desnuda y se le limpia, se le puede hablar y cantar. También podemos nombrar las partes de su cuerpo. Antes de colocarle el pañal limpio le damos masajes en las piernas y la tripa. Para trabajar las piernas las llevamos a la vertical, las flexionamos sobre el pecho, las estiramos y las abrimos suavemente.
*EN EL BAÑO: el baño debe ser un tiempo placentero en el que disfruten tanto el niño como los padres. Podemos proporcionar al niño juguetes para el agua como muñecos, gel para hacer pompas de jabón, juguetes para trasvasar líquidos. Le podemos hablar de la temperatura del agua, de las partes del cuerpo... Terminaremos el baño con un masaje, aprovechando para ponerle su crema.
 *A LA HORA DE DORMIR: al llevarle a la cama le cantamos nanas en voz baja o le contamos un cuento.

¿Qué materiales se pueden usar para estimular? Lo mejor que podemos utilizar para la estimulación está en nosotros, son nuestros propios recursos: la voz, el canto, el baile y los movimientos. Cuando usamos estos materiales, estamos en contacto íntimo con nuestro hijo y le proporcionamos seguridad emocional. Es importante que tengamos en cuenta que su felicidad y bienestar están directamente relacionados con el desarrollo intelectual.

El niño es muy sensible a: Los diferentes tonos de voz. Alegre, triste, enfadada... Nuestras manifestaciones de cariño: sonrisas, risas, besos, caricias, abrazos. Las diferentes expresiones de la cara. La música. La expresión corporal, el baile, los movimientos. La importancia de la estimulación Cualquier experiencia que facilitemos al niño, incluso antes de nacer, le estimula y, como consecuencia, le ayuda a desarrollar todo el potencial que tiene y necesita de un guía que le ayude. En los primeros cuatro años, el pequeño realiza los aprendizajes más importantes de su vida. Y, tanto los padres como la escuela, deben trabajar para que sus capacidades se desarrollen en el momento adecuado. Para ello es de vital importancia disfrutar con su hijo de un tiempo diario de estimulación basado en jugar, hacer actividades, ejercicios, hablar, etc.

Algunas razones por las que es necesaria la estimulación son:
- Fomenta el contacto físico con los adultos.
- Forma la personalidad del niño, aumenta su autoestima y fomenta su inteligencia y el desarrollo de sus capacidades.
- Atiende las necesidades del niño, mediante la aceptación, el respeto y el amor de los padres.
- Posibilita la detección precoz de problemas y retrasos en el desarrollo.

La falta de estimulación
Los niños a los que no se estimula pasan mucho tiempo acostados o sentados en el mismo lugar y se les habla únicamente lo indispensable. El desarrollo de la mente depende del establecimiento de la red que conecta unas neuronas con otras; cuantas más experiencias tenga el niño, más conexiones harán esas neuronas. La falta de estimulación da lugar a niños con pautas de desarrollo atrasadas: levantan su cabeza tarde, se sientan o caminan después que los demás, son apáticos, sonríen poco, parecen faltos de vivacidad y energía.


Conclusiones: A los padres os preocupa saber si estáis haciendo lo correcto con vuestro hijo; os preguntáis cuándo estimularle, cómo, de qué manera. Lo primero que debéis saber es que estimular al niño mediante actividades lúdicas en el tiempo que pasáis juntos es hacer lo correcto.

De estar convencidos de la importancia de la estimulación por estas razones:
Desarrolla la inteligencia
Potencia la memoria
Estimula la creatividad construye los cimientos de una autoestima sólida
Fomenta la iniciativa
Impulsa el potencial que tiene el niño al nacer
Consigue que el desarrollo sea más rápido.

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